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diumenge, 23 de desembre de 2012

ECONOMIA DEL BÉ COMÚ: ARA ÉS EL MOMENT DE LLUITAR PER UN CANVI DE MODEL EN EL MÓN DELS NEGOCIS.

 

    El experto en economía sostenible explica su modelo ante un auditorio abarrotado, basado en los principios de las constituciones democráticas

Christian Felber detalló el modelo la Economía del Bien Común.

  
"El actual orden económico no promueve ningún valor positivo", tal como afirmó el especialista en economía sostenible Christian Felber, quien ayer abarrotó el Club DIARIO de MALLORCA para explicar su modelo, que ya aplican más de 800 empresas en todo el mundo y que se basa en los principios esenciales de las constituciones democráticas: dignidad humana, solidaridad, sostenibilidad, justicia social, participación democrática y transparencia.
"No tenemos que cambiar nada, únicamente resolver la contradicción existente entre el orden económico real y el espíritu de las constituciones", destacó el fundador de la Economía del Bien Común y cofundador de ATTAC Austria. "Es necesario que la democracia entre en los mercados [...]. Hay un concepto que abarca todos sus valores y que está en las constituciones occidentales: el bien común", en palabras de quien ha iniciado un movimiento presente en 15 países occidentales. Uno de los 25 grupos de apoyo de la Economía del Bien Común en España está en Mallorca.
El conferenciante hizo que el público participase activamente y entre todos consensuaron una veintena de valores que permiten "hacer florecer las relaciones humanas". Felber les instó a hacer llegar estos valores, "que surgen de la experiencia de las personas", a todos los ámbitos, incluso el económico.
"Mucha gente desea que la economía sea más social, justa, sostenible, donde no haya que crecer y haya cooperación en vez de competencia", enumeró. Por eso el modelo de la Economía del Bien Común propone puntuar a las empresas según el nivel de cumplimiento de cinco valores básicos, que no son más que los principios de las constituciones democráticas.
La puntuación va del cero al mil y se basa en un documento llamado ´matriz del bien común´, donde se establecen categorías según dichos valores y también divididas entre los proveedores; financiadores; empleados (están incluidos los dueños); clientes, productos y servicios; y ámbito social. "Para comprobar el grado de compromiso de las empresas podríamos poner un color junto al código de barras del producto", como ejemplificó Felber. Y con ello propone "compensar a las empresas que se comporten de acuerdo a esos valores".
"Actualmente tenemos una economía de mercado nada transparente", criticó el experto, quien opina que con el modelo que propugna se puede conseguir todo lo contrario.
Pese a que este movimiento es nuevo, "solo tiene dos años", el profesor universitario recordó que el concepto de bien común es antiguo. "Tomás de Aquino lo inventó en el siglo XIII" y no solo tiene una vertiente económica, sino también política y social. Reiteró que un ejemplo claro son las constituciones occidentales de las que habló, en referencia a que recogen este concepto
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(Extret Diari de Mallorca, novembre de 2012)